Por qué Sudamérica + México fue una precuela del tour norteamericano

La confirmación de que la gira Long Live The Black Parade – Sudamérica / México funcionó como precuela de la gira norteamericana 2025 no fue solo una interpretación del fandom: fue explicitada tanto narrativamente en escena como verbalmente por el equipo creativo.

Según declaraciones recogidas por NME, Gerard Way explicó que la decisión de presentar esta etapa como una precuela surgió de una propuesta del diseñador de producción Rob Sinclair, responsable también de la gira 2025.

Esto deja claro un punto clave:
No se redujo la puesta en escenase re-encuadró narrativamente, 

La producción norteamericana 2025 no podía trasladarse íntegra a esta región, la nueva historia permitió justificar que ciertos elementos aún no estaban “completos”, porque cronológicamente todavía no habían ocurrido.

El medio Loudwire documentó que en la segunda noche en CDMX se hizo explícita la conexión entre eras:

  • La figura femenina de Mama se revela como enfermera de MOAT, institución represiva.

  • Se establece que The Black Parade está cautiva y sometida a un proceso de “reacondicionamiento”.

  • Gerard es conducido hacia la chaqueta usada en la gira norteamericana 2025.

tenthofbullets / X
  • El Dictador aparece, reconoce la chaqueta y la “arregla”, validando que el proceso ha funcionado.
vrrms / Instagram

Loudwire lo resume así:

“The South American and Mexico tour functioned as a reconditioning process — a prequel — preparing The Black Parade for what comes next.”
Loudwire

Ese objeto (la chaqueta) actúa como el puente entre líneas temporales.

Con esta información, el arco queda así:

Etapa Función
Sudamérica + México 2026 Precuela / Reacondicionamiento
Norteamérica 2025 Línea principal
Resto del tour 2026 Consecuencias / continuidad

 

No es solo “antes” y “después”:
es preparación → ejecución → consecuencias.


Fuentes

Memorias de concierto: Volé cientos de kilómetros para volver a encontrarme

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Hola,
me gustaría compartir mi experiencia de concierto. Diré que fue retador poner en palabras este cúmulo de sentimientos, pero agradezco este espacio para compartir.

La primera vez que escuché a MCR, tenía 13 años. En ese momento no pensé que esa banda se convertiría en mi refugio. Sus letras y melodías me acompañaron y cobijaron en un mundo que no comprendía y empezaba a conocer.  Inspiraron cada uno de mis pasos, hasta convertirme en lo que soy. Cada día, desee ardientemente conocerlos. Sufrí su separación, pensando que jamás podría cumplir mi sueño. Exploté de emoción, cuando anunciaron su regreso, y así pasaron 21 años para que el sueño se convirtiera en realidad. Nunca pensé llegar tan lejos. Nunca pensé que, por amor, volaría cientos de kilómetros. Y al fin, llegó esa noche de enero, con la luna asomándose tímidamente en el cielo. Ya no era aquella adolescente que se escondía entre narraciones sin sentido. Aún así, fue ella quien se paró frente a ese escenario. Las horas se consumieron tan rápido que de pronto, las luces del escenario era lo único que lograba ver. La música rompió el ruido humano. La euforia creció, el calor también. Entre el ir y venir de la gente, mi cuerpo se movía casi por inercia. Hasta que los vi, uno por uno. Aquellas figuras que conocía a través de la pantalla estaban frente a mí. Tan cerca y tan lejos, tan hermosos como los imaginé. Una a una las melodías que me envolvieron en la juventud se desprendían de sus manos. No era yo, quien estaba presente, era mi versión adolescente quien cantaba cada una de esas canciones, que le dieron sentido a sus días y la trajeron hasta mí. Mi corazón se quedó en ese estadio, mirándolos, escuchándolos. Más que un concierto, fue catarsis. Me reencontré con alguien que creía perdida. Recordé que no estoy sola en esto, cuando rompieron ese ruido incómodo.

Las fotos no son de la mejor calidad, pero son lo mejor que pudo  hacer mi cámara.

 

Memorias de concierto: Nunca fue una etapa, crecer con My Chemical Romance

Agradezco este espacio, aquí voy soltar todo lo que siento por esta gran banda que significa mucho para mí.

Desde la primera vez que me topé con un video de My Chemical Romance, Famous Last Words, algo dentro de mí cambió, amé toda la temática, creatividad y pasión con que cantaban, fue realmente espectacular para mi pequeña yo de 13 años, dado que venía escuchando solo lo de Disney Channel jajaja.

Desde la historia de Demolition Lovers en Bullets y Revenge, la historia del paciente en Black Parade y la historia de Killjoys y Battery City en Danger Days, me parecía fantástico. Amo la teatralidad de Gerard Way y la manera en que canta (le pone emoción), sobretodo en la parte de «three cheers for tyranny, unapologetic apathy…» de la canción Sleep. SÍ, ESA PARTE ESPECÍFICA.

La letras de cada canción me parecen preciosas y de alguna manera, expresan todo lo que siento, sobretodo Famous Last Words, yo crecí básicamente siendo hija única y My Chemical Romance de alguna manera me acompañó durante toda mi adolescencia. Esa canción es muy especial para mí, porque mis padres tuvieron la magnífica decisión de tener a su única hija a los 40 años, y cuando escuché a Gerard Way decir «I’m not afraid to keep on living, I’m not afraid to walk this world alone», ptm, me sentí demasiado identificada, sentí que finalmente alguien me comprendía y que me preparaba para cuando llegue el momento de caminar sola.

MCR fueron mis ídolos, amaba pasar horas leyendo más y más cosas sobre ellos (aunque esas horas en internet me llevaran a cosas del diablo como Frerard, donde Bert o Lynz eran los malos de los fanfics).

Cuando entré a la universidad, los había dejado un poco de lado, ya no llevaba la estética «»emo»», ni tampoco eran los #1 en mi playlist. Mucho más cuando conseguí mi primer trabajo, realmente hasta había olvidado que existían.

Incluso me enojé cuando anunciaban tours por México, USA y Europa (2022), porque no lanzaban álbumes ni nada, solo se dedicaban a pasear (según yo).

Hasta que llegó el día en que anunciaron un tour por LATAM!

Yo no lo podía creer, en serio venían? My Chemical Romance en LATAM? Y A PERÚ!

Imposible!

Pero sí, iban a venir!

Y yo no me podía perder ese concierto.

Agarré mi delineador, mi ropa negra y como en los viejos tiempos, escuché todos sus álbumes de corrido.

Me di cuenta que no era realmente una fase, o un gustito de moda, realmente amaba sus canciones.

Compré mi boleto y decidí que ese fin de semana sería increíble y lo fue.

Cuando salieron al escenario me quedé en shock. No puede ser!! Los hombres que hace años, cuando era una adolescente que odiaba al mundo, me encerraba horas y horas a leer de ellos, descargar fotos, ver conciertos completos, me sabía religiosamente sus vidas y hasta cuántos pelos tienen en la cabeza. No puede ser, están frente a mí!

Y ahí estaban Frank Iero, Mikey Way, Ray Toro y quien con sus letras, me ayudó en demasiados momentos difíciles, Gerard Way.

Desde la primera canción yo estaba llorando, no sabía qué sentir en ese momento!

Es real? Estoy aquí?

No tenía cabeza para pensar en nada más!

Fue como estar dentro de un sueño, y convertirme de nuevo en una niña de 14 años obsesionada con Revenge y The Black Parade, esa niña que pensaba que jamás iba a verlos, esa niña que jodía con las teorías locas de MCR. Finalmente, los conocí y comprobé que son personas de carne y hueso!, por muy loco que suene.

Y no solo eso, estaba rodeada por miles de personas que se sentían igual que yo!

Brinqué, grité y canté todas sus canciones, y yo misma me sorprendí que aún me sabía todas de inicio a fin! Nunca fue una etapa!

Hasta las canciones menos famosas, como Boy Division y Vampires! Eran los himnos que me habían acompañado en mi adolescencia y ahora estoy cantándolas junto a ellos!

Sé que me dirán loca, pero en un momento durante Boy Division, justo cuando Gerard le toca el hombro a Frank, ambos miraron en la dirección donde yo estaba, Campo A! Era de las pocas alrededor mío (al menos de lo que vi) que saltaba en esa canción y por un microsegundo sonrieron! Que alguien me explique si es algún tipo de paranoia, o si lo que vi fue real. No me importa. Me quedo con mi versión de todas maneras.

Ahora que ya soy una adulta (digamos que así es), mi álbum favorito es Bullets. Realmente a nivel de letras es muy bueno y en mi opinión, el más pasional y auténtico de My Chemical Romance, hicieron lo que quisieron con lo que tenían a la mano y salió increíble.

Realmente no sé si algún día me dejarán de gustar o si los deje de escuchar, pero lo que sí estoy 100% segura es que MCR tiene un lugar muy especial en mi corazón.

Y realmente disfruto el rock en todas sus variantes, pero como MCR ninguna.

Te amo My Chemical Romance, son una hermosa nostalgia que llena mi corazón en los días grises.

Y sobretodo, te admiro mucho Gerard Way, gracias por ser loquito y traer al mundo conceptos increíbles. Bendita sea la ferretería del tornillo que se te safó.

Y por cierto, yo era la administradora de una página de Facebook que se llamaba Na Na Na World, mi firma era Look Alive, Sunshine, más o menos por el 2013-2014. Creo que ya no existe, pero si alguien la ha visto o la recuerda, díganlo! Según yo éramos famosos jajaja.

Al fin MCR en Sudamérica

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Una semana es poco para muchas personas cuyas actividades del día a día los consumen, los agobian, o quizá los hagan felices. Pero una semana para nosotros nos puso a latir el corazón con una potencia que pocas veces hemos sentido.

Cuando vimos el primer «Return», toda esa sensación de que una parte de nosotros había vuelto se hizo tan real que quedó marcada en nuestras memorias. Ver a los Demolition Lovers, a Helena, los draculoids una vez más, nos llenó de una esperanza tan vívida que sabíamos que esta semana llegaría. Lo que jamás nos imaginamos es que llegaría de una forma tan grande y tan emocionante como sucedió. Los rumores nos picaban las orejas, nuestros dedos se movían en los teclados de nuestras computadoras o celulares escarbando por cada pieza de información existente. Y sabíamos que el Kia Forum nos quedaría corto, que el Tour Warped no sería nada comparado a esta gira, y que aquellas tocadas clandestinas en sus inicios sería lo único que se podría comparar para cualquier fanático que tuvo la oportunidad de vivirlas.

Es que no es un nuevo comienzo, pero sí una nueva experiencia. Una faceta que, para personas como yo, hemos dedicado más de la mitad de nuestras vidas a esta banda. A estos himnos. A esta idea.

A mí me llega en una semana muy emocional. El ejemplo de aceptación e inclusión que he sentido y apreciado de parte de la banda, especialmente de Gerard, sobre abrazar lo que otros marcan como mis defectos y que no me importe lo que otros digan, es muy retador. Justo días antes del día del Orgullo LGBTQ+, y a pocos de mi cumpleaños número 30, el tumulto de sensaciones sobre cumplir uno de mis más grandes sueños sólo tenía sentido si completaba ese paso: Verlos en vivo, de cerca, cantar a viva voz sus canciones y dejar que esa aceptación, comprensión, respeto e identificación que desde los 14 años sólo he encontrado en melodías que erizan nuestras pieles, se materialice.

Para nosotros fue un momento de duda e incertidumbre. ¿Cómo íbamos a conseguir algo que todos hemos deseado? Mi primera conversación con Mapy fue sobre ello. ¿Y si esto se vuelve enorme? ¿Y si no estamos tan escondidos como nos quieren hacer pensar? ¿Qué pasa si ellos vienen? A mis 15 años, poco podía asegurar sobre lo que hubiera hecho. Ella lo sabía mejor, y juntos nos pusimos a la búsqueda de esos sentimientos en otros corazones cuando en el 2010, otros killjoys aparecieron en nuestro camino.

En una reunión, junto a Diana y Jill, nos veíamos soñando con un gran concierto prometido para California 2019. La ambientación de un universo futurista donde podíamos ser los anti-sistemas del lado correcto de la historia luchando contra el control global de las cosas nos hacía vernos ahí, saltando eufóricos con nuestras camisetas recién hechas y pintadas con sus escudos. Sabíamos que queríamos estar presentes, en ese lugar, sin importar lo que cueste.

La llamada me sacó de onda. Como cuando sabes que esa llamada sólo significa problemas, que sólo puede significar algo malo. La voz ahogada del otro lado de la línea parecía haber arrancado las raíces de ese sueño de lo más profundo de mi corazón. El luto parecía inminente. 22 de marzo de 2013, sin tener idea de qué esperar. Para nuestra suerte, esa idea perduró. Para nuestra suerte, había una esperanza oculta que estaba por llegar.

Años más tarde, Sandra y yo nos pusimos al hombro explicar a otras personas este sentimiento. La emoción de ser un fan con la pasión de dedicar nuestro tiempo y esfuerzo a reunirlos a todos. Las risas y los llantos, las tardes de espera en los parques hasta que pase alguien que nos busque y nos encuentre, el frío y el calor. Ella y yo también coincidíamos que nosotros teníamos que estar al frente, todos tomados de la mano mientras el alma se nos deshacía en ríos en nuestros rostros. Esa fue la última vez que nos vimos, sin saber que sí habría una posibilidad.

La mañana del 25 de junio de 2025, tras una mala noche por la ansiedad y los nervios, estas manos se pusieron en conjunto. No se trató sólo de nosotros. Fue para todos. Los que se nos unieron en el camino, los que llegaron recién. Aquellos que durante años se desaparecieron y los que apenas estaban aprendiendo sus canciones. Los que estuvieron presentes la primera mitad y casi se nos pierden de vista, aquellos a quienes quisimos llamar y avisarles que este era el momento, que no se lo pierdan, que ellos no nos pueden faltar. Y los choques contra las paredes, las trabas y los errores de conexión a internet.

Cuando tuve ese atracón, parece que el universo obró a nuestro favor. ¿Y cómo no? Si esa idea se volvió una pasión y un tatuaje en lo más profundo de nuestros corazones, y que se cumpla el dicho de «Quiérelo tanto, que el universo te lo dé para que no molestes más». Mi cuerpo entero conoció el frío suelo de concreto, pero lleno de la calidez de esa emoción, del sueño, de la meta.

Estamos en la última vuelta. Más de la mitad de nuestra existencia entrenando como guerreros, gladiadores y amazonas, esperando este momento. Los clicks de más, el averiguar rutas de páginas web para conseguir una estrategia, el plan de no dejar a nadie atrás, solo fueron el calentamiento. Estaremos en enero al fin en el escenario más grande de nuestras vidas. Y sí, nosotros estaremos en ese mismo escenario junto a ellos hasta que las voces se apaguen y hasta que no quede una sola gota de agua en nuestros cuerpos. Por Bob lo haremos. Junto a Ray, Frank y Mikey, y hasta que nuestra energía, como la de Gerard, llegue a cada rincón de este país.